Armonía Sonora


De pronto ya nos encontrábamos rodeados de gente. Era una tarde de brillo de sol, de nubes oscuras y una ligera cortina de lluvia. Es jueves por la tarde. Tal vez sopla un poco el viento, pero no lo siento golpeando mi cara o siquiera refrescando un poco mis manos. Más bien se siente bochorno, el vapor que provocan las gotas al caer sobre el asfalto caliente nos hace sentir incómodos. Buscamos entre los puestos que están en las aceras y en algunos locales, un artefacto que aun no logro reconocer, pero sé que necesitas. Has preguntado en varios de ellos y no hemos logrado conseguirlo. Aunque el propósito de nuestra caminata vespertina no es encontrarlo, hemos decidido intentarlo, pues nos queda de paso mientras seguimos nuestro rumbo.

Estamos de repente tan callados. Tal vez es el ruido de la urbe, la música y las voces de la gente que por allí va pasando. Aun así, aquel extraño silencio es tranquilizante, por ahora no hacen falta palabras. Podría perderme en el claro de tus ojos, mientras sonríes tiernamente con un toque de sensualidad e inocencia.

Por momentos pareces tan confiado en la ciudad, y en otros, algo temeroso y preocupado. Es raro porque ya fue tuya hace tiempo y ahora solo es cuestión de asimilar los cambios que durante este tiempo lejos han ocurrido. Sabes que no va a pasar nada, sabes que voy a cuidar nuestro camino, voy a protegerte... Aun estando aquí, no me había dado cuenta, el paisaje urbano siempre cambia; luce diferente ahora, mi vista se da cuenta ahora, aquí a tu lado.

Todavía falta un rato para ver a Andrea...

No sé en qué momento comenzamos a hablar. Discutimos por algo sin sentido, un pretexto, que nos hace acercarnos un poco, jugar, sentirnos cómodos. Te gusta hacerme enojar, aprovechándote de mi bilioso carácter, y a mí me gusta hacerte creer que lo logras, para ver aquel gesto agradable marcado en tu rostro. Me gusta reír contigo, saber que te sientes a gusto conmigo.

No sé tampoco en qué momento comenzamos a tocarnos, caminando y mirando aquellos edificios viejos del centro. Es delicioso, cada vez que te acercas, percibir tu aroma a coco mezclado con el particular olor de la piel de tu chamarra. Fascinante. Si hubiera conocido tu fragancia antes que cualquier otra cosa tuya, también me hubiera enamorado tan solo con eso.

Repentino, me enlazas por la cintura con tu brazos, desde mi espalda, caminando, en un solo impulso, y entonces, ya nadie existe en ese momento, el paisaje se ha borrado, ahora todo es azul...

Mágico instante, en el que tu risa suena en mi oído y tu aliento golpea en mi cuello. Dulce instante, en el que muerdes mi hombro, con tierna fuerza, en preciso modo. Deleitoso instante en el que ya nada importa...

Hemos llegado. La lluvia ha parado y en poco rato la música ha comenzado a retumbar en mi pecho. Armonioso momento, porque ahora, aun rodeados de tanta gente, estamos solo tú y yo, juntos, en la dimensión eterna del sonido, disfrutando de la melodía naciente del cosmos profundo, y en la línea perpetua del tiempo, en la que permaneceremos infinitamente, así, en ese justo momento, único y perfecto, para alimentar el alma con los ecos de aquel amor.

Despierto, pero se, que siempre quedara la música, y el recuerdo en la memoria, de un sueño en forma de suspiro.



Esta es la historia de un sueño vivido hace un año, precisamente hoy hace un año, y escrita poco tiempo después. La había tenido guardada para mí, pero creo que ahora es tiempo. Es parte de la historia de Pólux y Supermi-kz!, de hoy hace un año...



Comentarios

carurosus dijo…
WOW que manera de describir esos momentos. Me gusto mucho tu blog. Gracias por tus comments en el mio. te andare visitando mas seguido. Un abrazo. Yo tambien soy del poli, jeje.
y te gusta gotan... wow... no sabía o no lo recordaba...
me sorprendes cada vez más...
y si te digo que te amo... gracias por los banners...
Anónimo dijo…
A pesar de las ausencias cada visita renueva mis ganas... no es posible olvidarte ya estás en mí. Te llevo como se lleva la sangre o los cien mil gestos guardados que esperan ser provocados por la situación, así eres tú mi amigo Polux, un gesto latente que endulza mi corazón. Gracias por compartirte y dejarte saber. Te quiere x3m.

Entradas populares